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Memoria Histórica y Social

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Desde el siglo XVIII viene celebrándose en Fuente de Cantos festividades en honor de San Isidro Labrador, promovidas por cofradías de carácter religioso-gremial, y cuya celebración consistía en sacar en procesión, el quince de mayo, la imagen del Santo, por las calles del pueblo acercándose a las afueras para la bendición de los campos.

 

La imagen venerada consistía en una talla del santo orando y una pareja de bueyes que dirigidos por un ángel tiraban de un arado, desaparecida con el transcurrir de los años.  Dicha imagen se guardaba en la Parroquia, ya que la cofradía carecía de santuario o ermita, así como otras propiedades.

El día 10 de mayo de 1899 el  M. I. Sr. Doctor D. Próspero Tuñón  de la Escosura, Provisor y Vicario General y Gobernador Eclesiástico Sede  plena del Obispado de Badajoz, aprueba los Estatutos y declara canónicamente establecida la Cofradía de San Isidro Labrador, en la Parroquia de Fuente de Cantos, para el culto y devoción del bendito San Isidro.

De los antedichos estatutos podemos destacar los fines religiosos, sociales y sin ánimo de lucro que pretende la Cofradía:

“Art. 3º.  Cuando menos y sin perjuicio de la que acuerde la Junta en  casos determinados, se compromete la Asociación a celebrar todos los años en el día del Santo o Patrono una función que sea más o menos solemne según las condiciones en que se encuentre la Cofradía: el acuerdo tomado sobre este particular se pondrá  con oportunidad en conocimiento del Párroco.

Art. 6º. Al fallecimiento de cada Hermano formarán el cortejo funerario todos los Socios con su estandarte a la cabeza y abonará la Sociedad  veinticinco pesetas a la familia del finado para el coste del entierro del mismo, si así lo acordare la Junta cuando hubiere fondos para ello.

Art. 8º. El fondo de la Hermandad se destinará únicamente, al culto del glorioso San Isidro y, por tanto, lo que se gaste en refrescos u otra clase de diversiones o modos de celebrar particularmente la fiesta serán costeados exclusivamente por los que quieran tomar parte en ellos.”

En 1918 fue adquirida la actual imagen del Santo, por el precio de 10.000 pesetas; aportada por los agricultores y ganaderos.
En 1941 por su carácter agrícola-ganadero, la cofradía queda integrada en la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos, que reorganiza la fiesta, y con la colaboración del párroco D. Manuel Alemán Carvajal, el día 15 de mayo de 1941, en la finca “Marta” tiene lugar la primera romería cuya procesión del Santo fuera del pueblo tiene gran acogida popular.

D. Juan Márquez Real donó 2 fanegas de tierra para la construcción de la Ermita y después se compra al matrimonio D. Gabriel Viera Bernáldez y Dña. Isabel Carrasco Carrasco doce fanegas de tierra en la finca de Marta, sita a seis kilómetros de la localidad, junto a la carretera que lleva a Segura de León, y a la margen del arroyo Bodión, para unirlas a las dos que anteriormente había y donde se empezaría la  celebración de la romería de San Isidro Labrador, siendo una de sus principales impulsoras Dña. Manuela Liaño Ruíz de Vargas, esposa de D. Juan Márquez Real.

En este mismo año, tuvo el honor de colocar la primera piedra de la ermita el párroco   D. Manuel Alemán, siendo costeada la construcción por los vecinos de la localidad, colaborando generosamente en el acopio de materiales con carros y bestias.  Y la desinteresada cesión de los aprovechamientos anuales de los pastos por parte de los agricultores a la Hermandad, que aún perdura.  Pero, desgraciadamente, se cae antes de terminar su construcción.  Y en 1945 cuando D. Antonio Guerrero termina la ermita que perdura hoy día; decorada en 1948 por los pintores Bernardi y Griftti de la escuela de Bellas Artes de Milán.

Con la ermita construida, la imagen de  San Isidro se traslada a su ermita y la fiesta consiste en llevar el Estandarte en su carroza desde el pueblo a la pradera, donde se celebra la Santa Misa y posteriormente procesión del Santo por la misma donde  se pasa un día de campo, disfrutando de una comida campestre, acompañada de buen vino a la sombra de los carros y los chopos junto al río, donde no faltan los bailes y competiciones (concurso de arada, carrera de galgos, elevación de globos grotescos, carrera de cintas a caballo, cucaña…).

En 1951 se construye en la pradera la Caseta Oficial, donde tradicionalmente se venía  obsequiando con unos vasitos de sangría a todos los romeros que lo deseasen.

En los años sesenta aparecen las primeras casetas echas con palos y ramas de las arboledas cercanas, que cada uno construye donde quiere, que la Hermandad tiene que desmontar posteriormente para limpiar la pradera y que poco a poco van proliferando. Y ya metidos en los años setenta empiezan a construirse las primeras casetas metálicas con telones.  Y contando ya con medio centenar de casetas de este tipo, la Cámara Agraria  organizadora entonces de la fiesta, sortea los lugares donde deben colocarse las casetas.

Estamos en 1980, se rumorea la desaparición de las Cámaras Agrarias, la fiesta ha tomado un auge impresionante, cada año hace falta más dedicación para organizarla, más presupuesto, más días de celebración, más infraestructura, etc.  Y ante todo esto, surge la idea y necesidad de crear una hermandad que se haga cargo de la fiesta. Y el día 26 de abril de 1982 a las 20 horas se celebra la Asamblea Constituyente de la actual “Hermandad de San Isidro Labrador de Fuente de Cantos”, actuando como Hermano Mayor D. Juan Rastrojo Martínez, y como Secretario D. Antonio Fernández Iglesias.

Como año tras año la fiesta no deja de crecer, y la pradera es insuficiente para albergar tantas casetas, coches, carrozas, caballos y romeros, en 1987 la Hermandad, mediante un préstamo hipotecario, compra 20 fanegas de tierra lindantes a la pradera, de las que vende 11 y se queda con 9 fanegas, donde se acondicionan los aparcamientos, con el fin de despejar la pradera de coches y otros vehículos.

Y con el correr de los años en 1990 se celebran las bodas de oro (cincuenta romerías de San Isidro Labrador), lo que aprovecha la directiva, recogiendo la sugerencia de un numeroso grupo de hermanos, que acordaron llevar al  Santo a hombros tras su restauración y el estreno de un paso construido y donado por D. José María Martínez Lamela  participando también en parte económicamente el Coro de la Hermandad, donde procesiona  cada quince de mayo en la pradera y por el antiguo camino, lo que tiene una fabulosa aceptación popular, que arraiga fuertemente y que actualmente hacen centenares  de  carros, otros tantos de caballistas y miles de romeros. Posteriormente se acondicionó un carro de labor como carroza para llevar al Santo tirado por bueyes desde la población hasta la Ermita.  Y no podemos olvidar en este punto, la desinteresada colaboración de todos los linderos y sufridores de los daños que supone el paso de la mencionada comitiva, pero que año tras año, gustosamente, permite la celebración de “El camino”. A partir del año 2002 la Junta Directiva entrante siendo el Hermano Mayor D. Luis José Rubio Torrado  cambia el itinerario de “El camino” por la antigua Cañada Real hasta llegar a la finca de Megías donde, cedida por D. Luis López Obando, se descansa y se hace la comida bajo la sombra de sus encinas, regresando por la Huerta de Sevilla donde tradicionalmente se obsequia con una copa a los romeros entrando por la arboleda del río Bodión hacia la carretera de Segura lo que supone un incremento del recorrido y evitando las molestias y daños a los propietarios de las fincas particulares.

Hemos llegado a los noventa, actualmente la pradera está dotada de luz eléctrica, donada por el Patronato Francisco Asuar en 1984, olvidando los peligrosos motores de gasolina colocados tras las casetas, servicio y saneamiento, agua potable, servicio de vigilancia, bomberos, cruz roja, protección civil, colaboración de la guardia municipal, guardia civil, y de tráfico, servicio de limpieza y retirada de basura, etc, toda la infraestructura necesaria para trasladar un pueblo de cinco mil habitantes, durante una semana, y asumir la asistencia de más de veinte mil romeros y visitantes.

En el nuevo siglo se mantiene las mismas raíces de la romería celebrándose  los mismos concursos e incorporando algunos más.
Hasta aquí hemos hecho un breve resumen de la historia de nuestra romería, pero veamos lo que suponen en los distintos ámbitos sociales:

RELIGIOSO: El culto y la devoción al Santo ha ido en aumento, siendo cada año mayor la presencia a los actos religiosos de los romeros. (Triduo, misa en la pradera, procesión, bendición de los campos etc.) . Ya es tradición desde el año 1993 el peregrinaje desde la Ermita a la Parroquia de Fuente de Cantos con el Santo para la celebración del Triduo y posteriormente realizar el camino de vuelta hasta su Ermita.

CULTURAL: La proliferación de agrupaciones culturales en la localidad ha ido en aumento, algunos de ellos motivados por el Festival de Sevillanas, que se celebra anualmente, por iniciativa del Coro Romero de la Hermandad de San Isidro, que no pierde su identidad a lo largo del año, siguiendo con sus actuaciones y participación en teatros, recitales, etc. Este festival cuenta hoy día con la participación de siete coros isidreros. En este evento se corona a las Damas y Reina de la fiesta, también se hacen entrega de placas de agradecimiento a personas o instituciones colaboradoras desinteresadas con la fiesta.

CONCURSOS: Doma Vaquera, puntuable para el campeonato de España donde participan jinetes nacionales y de países europeos como Francia y Portugal, vuelta ciclista puntuable para el campeonato de Extremadura, concurso de gazpacho, carrera de galgos, concurso de habilidad con tractor y remolque, carrera de cintas a caballo, cucaña, y juegos infantiles tradicionales. Todos los concursos están dotados de  trofeos y premios en metálico.
La Alegre Diana corre a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores de la Cruz Roja, la Verbena Popular será amenizada por varias orquestas, la traca de fuegos artificiales parecía dar la salida,

TURÍSTICO: La proyección turística de la fiesta declarada de Interés Turístico Regional en 1993 ha rebasado todas nuestras fronteras, acompañándonos visitantes de Andalucía y sobre todo emigrantes fuentecanteños repartidos por todo el territorio nacional.

SOCIAL: Una directiva dedicada todo el año a organizar, mejorar, cubrir el presupuesto y hacer cada año más agradable la fiesta.  Asumen sus cargos siendo conocidos, paisanos, vecinos, romeros y terminan siendo amigos, integrantes de un grupo social, protagonistas de una historia que contar.
Un Ayuntamiento comprometido, la romería ya no es solo problema de la Hermandad, es la demanda de todo un pueblo y la responsabilidad de todos sus dirigentes, respetando su particular identidad. 
Las peñas o casetas, agrupaciones que todo el año tienen en sus mentes la romería de San Isidro.
Durante la celebración de la romería, las casetas son de puertas abiertas fomentando la amistad y concordia dada la hospitalidad del pueblo fuentecanteño, la gente se mueve de caseta en caseta, disfrutando de las bebidas y la diversa y variada gastronomía local, nadie paga en caseta ajena, todo son invitaciones, la relación y acogimiento al forastero es total donde nadie se siente extraño.

ECONÓMICO: La repercusión económica en la zona durante el mes que absorbe la celebración de la fiesta supera la cifra de los UN MILLÓN Y MEDIO DE EUROS, que generan las cerca de trescientas casetas que se montan en la pradera, los centenares de carros y caballistas que acompañan en el camino y pasean en la pradera, los más de veinticinco mil romeros que abarrotan los aparcamientos con sus coches, todos los medios de seguridad, vigilancia, abastecimiento, sanidad, colaboraciones industriales, de entidades bancarias, rifas, propaganda…
Y como podemos comprobar a lo largo de la memoria, la romería de San Isidro Labrador de Fuente de Cantos, no es sólo la celebración de una fiesta en el campo, es todo un vivir y una forma de ser de un pueblo de la Extremadura del Sur, cunas de los insignes pintores Francisco de Zurbarán y Nicolás Megías, es la proyección de un carácter acogedor y noble como es el extremeño, es la identificación del hombre y su tierra.